El miércoles 9 de julio nos vimos una parte de la clase en un acontecimiento histórico en la población de las chufas. Y es que el archiconocido (como me mola esta palabra) EDUARD FORÉS actuaba con su orquesta. Se cambió de vestuario unas nueve veces, pero con ninguno de ellos podía disimular su enorme cabeza. Anoréxico. Muñeca BRATZ. Nosotros nos hicimos fans del dancing boy que le acompañaba. Parecía que no llevaba los huesos puestos. Y éstas son las fotos que se pueden ver de la noche.

Momento estelar de la noche: la verbena lanza modernizadas tiras de cofeti a toda hostia tras un remix ochentero. Apunta este innovador elemento en tu próximo concierto, Eugenio.

Las tiras siguen dando juego. Ataque psicodélico.

Aquí Joan está para comérselo. Una de tus mejores fotos.

Integrándonos en las fiestas de Alboraia.

Recordar que este blog no es mío, aunque lo parezca, sino de clase, por si quereis publicar. En próximas publicaciones esperamos capítulos madrileños de Joan, bruselescos de Daniel Bolufer y moncadenses de Gema. Pero también pódeis contar cómo os tócais los huevos, joder.

Os quiero cabrones. A tí que te voy a decir.