Ahora sí. Me voy a Madrid. Mi madre se ha encargado de dejarme limpias todas las camisetas y todos los polos de verano. Me pasaré la mañana planchando las camisas de moderno para ir metiéndolas en la maleta. Las sábanas están ya dobladas y me llevo a mi guarida de la capital un juego de sábanas rojo y gris de Benetton y otro marrón chocolate, Zara Home, vivan las rebajas. También una lámpara bola para mi mesilla y alguna foto. Los apuntes de Historia, gracias Patri, gracias Teresa. Los apuntes de empresa de Sentroderecha. Y dinero para comprarme nuevos calzoncillos de algodón de las rebajas de H&M o Zara de Gran Vía. Algún polo negro y también quiero acercarme a Davidelfin en Jorge Juan, pasando Loewe, Ettro, etc, para ver si cae algo y encuentro las dichosas náuticas verdes y así contagio a mi Valencia de un poco de buen gusto, que a parte de la horchata tenemos pocas cosas más con fundamento... Y ya está. El billete impreso/imprimido encima del escritorio. El beso a mi padre y mañana el de mi madre (exigencias laborales impiden una despedida multitudinaria con traca, la jaula de la gallina ponedora, un fuet, y un bizcocho de almendra molida. Saludos. Nos vemos por glorieta Quevedo.
2 comentarios
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Amb el cor a la ma dreta, un kleenex a l'esquerra i moltes llàgrimes eixint dels ulls... ¡Qué cursi! jajajaja!!
Joanet, bon viatge!! t'estime rei!! MUAAAKA!
" exigencias laborales impiden una despedida multitudinaria con traca, la jaula de la gallina ponedora, un fuet, y un bizcocho de almendra molida..."
Joan, tu si que sabes de celebraciones!!
¿Mucha suerte? ¿Acaso la necesitas?
Bueno, venga, de todas formas te la deseo!!